08 noviembre, 2008

Bajo las aguas









Secreta luz
aquí rompe el mar
dentro y fuera de mí.
Mientras, sigo
rescatando tu voz
bajo las aguas.




20 comentarios:

Lara dijo...

...

Fackel dijo...

Sus fotografías son tan hermosas y expresivas siempre que podrían ahorrar las palabras. Van más allá de las palabras. Hablan por sí mismas. Y sin embargo...esos versos...qué bien encajan con la imagen, cuánto la proyectan. Gracias.

Anónimo dijo...

Hemos contemplado cientos de olas rompiendo en ese acantilado, pero nunca había visto una con forma de corazón. Sinceramente: ésta te ha quedado mejor que los que le pintabas a T. Claro, que te estoy agradecida porque mientras tú estabas con ella "garabateando", yo descansaba y dibujaba sueños.

Anónimo dijo...

También está llamativo el acantilado acorazonado esperando y cobijando el beso de la ola.Corazón

nán dijo...

Es de una delicadeza emocionante

ach dijo...

La voz bajo las aguas no se ahoga, emerge, se eleva, sigue necesitando un cuerpo, una entidad, un acogimiento...

D. dijo...

Parece que la voz se pueda perder entre el ruido de las olas. No será así, no lo creo.

Anónimo dijo...

Gota de Atlántico que juegas con el volcán.
Gota de lluvia que te fundes en mis caminos niños y olvidados.
Gota de ojo que te busca y se pierde.
Gota soy, y como tal recuerdo.
No me busques ... me seco con el tiempo.

Lentitud dijo...

Escucha cómo la luz pacientemente le da alcance. Cómo la luz, pacientemente, le absuelve.

Paralelo 49 dijo...

Me alegro que encuentreis todo eso en esta imagen. Unas latidos y otros emoción.
Los ojos subjetivos que la miran...
Sólo sé dibujar culebras, nubes, días lluviosos, tejados...

No hay nada que se ahogue ni se diluya. Nada se pierde si uno no quiere. El oleaje es parte de esa voz; el sonido submarino que no cesa;la urdimbre que permanece aunque yo mañana me vaya. Rescataré las voces y los nombres siempre. No buscaremos a quien no quiere ser encontrado, pero agradeceremos la palabra que dijo.

Escucharé la luz, el signo del agua.
En medio de la turbulencia, encontraré la paz.

Gracias, de verdad.

NáN dijo...

las estrellas deshacen sus maletas,
se le cierran los ojos a la tarde

Luis García Montero

Paralelo 49 dijo...

A la tarde, Nán

Anónimo dijo...

Vi la muerte en aquella ola
Sólo era negra y tibia
Después me soltó
No me quiso

1-11-08

No había nadie
Nunca lo hay
La voz
Si la hubiera
Ya no es la mía

Paralelo 49 dijo...

Lmentablemente la muerte está cerca más veces de las que creemos. Pero sabes, Siempre hay alguien. Siempre...
Tengo que decirte que me alegro que no te quisiera. Me gustaría saber quién eres aunque no te conozca, eso sería lo de menos. Aunque ya no haya voces, yo rescato aquello que quiero oir. También hay una ventana.

Anónimo dijo...

Disiento. Aunque no sea muy educado en casa ajena.
Estamos solos hasta cuando nacemos, el bebe, la madre, cada uno a su pelea, y ya de adultos se nos olvidó la del nacimiento.
En cuanto a las muertes, hay tantas y con tan diferentes miradas, es tan arriesgado recorrer sus caminos, se puede llegar a arrepentir uno de un final acorde ido. Es un arte no añadir más de lo debido, no alargar los finales.
Sólo oímos lo que queremos, lo que podemos oír, nada que no esté en el amanecer de nuestro conocimiento.

A mí sin embargo ya me es igual quién es la gente, conocerla, ese peloteo intelectual desde el fondo de la pista. Aceptada una insoslayable distancia la pregunta es qué vas a hacer ante esa mano que se extiende o que ni siquiera se atreve ¿buenas intenciones?

Estoy siendo desagradecido, descortés... te habrán dicho que tienes muy buen tipo, y que te pones muy seria cuando te sacas fotos: no hay que tomarse muy en serio casi nada, puede ser más divertido que alguien te las saque.

Pandeaba ¿no? la ventana.

Paralelo 49 dijo...

No, las ventanas no pandean.

Paralelo 49 dijo...

No, las ventanas no pandean.

Paralelo 49 dijo...

Yo sólo lo dije una vez pero aparecieron dos.

Anónimo dijo...

Definitivamente pandeaba
Y lo ha vuelto a hacer

ありがとう

Anónimo dijo...

Por dió, pero vamo a vé shikiya! Definitivamente, con permiso de quien habite tu corazón, no sólo tienes un tipo excelente, sino una sonrisa... que es un delito escatimarla, que dónde vamos a parar, así, descubierta de lado a lado, por dios!

No podía ser de otra forma con tal Estrella Polar.

Ah, esto sí! y será definitivo cuando la cámara la sujeten otras manos y apaguen esa luz que las ha guiado.

Ayer volví a aquella ola. Pero los delicados narcisos híbridos ya habían mostrado sus trompas gualdas. Y sus hermanos mayores tienen los mofletes a punto de reventar.