26 febrero, 2008

Breviario



Hay muchas respuestas que no encuentro.
Pero no es tan importante responderse

como preguntarse.

13 comentarios:

NáN dijo...

Igual de breve: cierto.

Lara dijo...

Esta casa es un latido.

carmen moreno dijo...

No digo yo que no, pero yo, modestamente, ya estoy hasta los mismísimos de preguntarme y no encontrar respuesta. Oooh!!!

princesa amnesia dijo...

Hace poco escuché esto en algún lugar: "There's no wrong answer because there's no right answer." "Wrong. We just don't know what the right answer is."

Paralelo 49 dijo...

Muchas gracias a todos por los comentarios y las aportaciones tan interesantes.

Que digan de este lugar que es un latido es tan hermoso...


Que tengais buena noche.

NáN dijo...

En realidad estamos un poco hartos de respuestas y se nos ha olvidado de dónde vienen.

Hace pocos años, Jorge Wagensberg publicó un libro de título genial: "Si la naturaleza es la repuesta, ¿cuál era la pregunta?"

Recaredo Veredas dijo...

Por supuesto. Y no puedes detenerte. Nunca.

Paralelo 49 dijo...

Nán, me encanta el título del libro. Desde que lo dijiste llevo pensando mucho rato en la pregunta. ¿El libro es genial como el título?

Recaredo, es difícil la palabra Nunca tanto como su antítesis Siempre . La permanencia constante en el tiempo impone. Tan fáciles de pronunciar y sin embargo. Gracias por la visita y tu comentario.

Sergi dijo...

Responder a una pregunta puede tornarse complicado, pero más difícil será realizar la pregunta correcta, en el momento correcto y a la persona debida.

Un saludo.

saiz dijo...

En general, creo que hay muchas más respuestas en el universo que preguntas en la mente de los hombres.

Se supone que para que exista una respuesta es necesaria una pregunta previa. Hay cosas que intuimos, al menos remotamente, y por eso nos interrogamos por ellas. Por ejemplo:
¿qué había antes del Big Bang?,
¿qué habrá después de que se extinga todo?,
¿qué forma tiene el infinito, si es que tiene alguna?...

Etcétera.

Son preguntas que nos hacemos porque, aunque no sabemos responderlas, al menos intuimos levemente esos conceptos.

Pero creo que hay otras muchas cosas que ni siquiera las intuimos, ni las sospechamos. Que ni siquiera podemos imaginar que puedan existir, probablemente porque nuestro cerebro y nuestros sentidos no están capacitados para percibirlas y ni siquiera para elucubrarlas. Que, por tanto, se nos escapan.

Y una de las cosas que se nos escapan es precisamente la pregunta que alguien citó, que dicha de otra forma sería: la naturaleza es la respuesta a QUÉ. Claro que hay también la posibilidad de que sea la respuesta a nada, o sea, de que sea una respuesta sin pregunta.

Paralelo 49 dijo...

A mí se me escapan muchas cosas Isidro, cada día más.Aunque a lo que me refería era al hecho no de preguntar en general sino de preguntarse uno mismo, interrogarse. Ese es el primer paso para una respuesta. Muchísimas gracias por tu comentario.

Un abrazo

Fackel dijo...

¿Será que las respuestas están dentro de nosotros y las preguntas simplemente las trae el viento? Tal vez sea a la inversa de como habíamos creído hasta ahora. Acaso.

Dédalus dijo...

Me has recordado, al leerte, aquella frase de Wilde que decía que "La pregunta llega, muchas veces, terriblemente más tarde que la respuesta".

Un beso, Paralelo. Llevo un rato merodeando por entre tus rincones y me he sentido a gusto. Me agradan tus fotos y las letras con que las acompañas.
Auf Wiedersehen!